Ruta por el Caribe desde Martinica a Granadinas

¿Eres de los que prefieren viajar al Caribe a finales de año en barco?  Si quieres disfrutar del clima caribeño y de paisajes inigualables en nuestras épocas más frías, lee este post y toma ideas.

El Caribe es un paraíso para cualquier navegante. Las condiciones de navegación son ideales, con vientos constantes (llamados Alisios) soplando habitualmente a 15 nudos y temperaturas cercanas a los 30º todo el año. Podemos encontrar el agua a una temperatura ideal cualquier mes alrededor de los 26º gracias a su eterno sol. Resulta un placer bañarse en sus aguas cristalinas y relajarse pero si te va más la aventura, también puedes practicar actividades acuáticas rodeándote de un paisaje fascinante.

Este destino es especialmente atractivo para navegar en barco ya que la proximidad entre las islas permite navegar entre lagunas con solo unas pocas horas. Hay un gran número de islas con infinidad de particularidades, que podrás visitar con un barco. Descubre todo lo que El Caribe te puede ofrecer, sin duda, quedarás maravillado.

Playa paradisíaca del Caribe

Playa paradisíaca del Caribe

Aquí te proponemos una ruta saliendo desde la isla francesa de Martinica, al Sur de las Antillas Menores, para ir a las islas Granadinas.

Para alquilar un velero o un catamarán allí, no hace falta tener una titulación pero es necesario aportar un Currículum Náutico (igual que en Francia). Es decir, tendrás que presentar por escrito un resumen de todas tus experiencias náuticas. Si dicha experiencia se considera suficiente por parte del armador, podrás embarcar en cualquier velero, independientemente de la eslora.

Antes de iniciar esta ruta, aclarar que una de las particularidades que tiene El Caribe y sus islas, es que pertenecen a varios países. Por lo tanto, cada vez que salgamos y/o entremos a una isla diferente tendremos que tener en cuenta los trámites aduaneros.

Si decidimos fondear una noche sin necesidad de pisar tierra firme, estos trámites no son necesarios. El único requisito es izar una bandera de color amarillo, para que nos reconozcan y sepan que estamos de tránsito.

A continuación  te detallamos una ruta muy interesante de 10 días de navegación, la cual acepta muchas variaciones debido a la cantidad de playas y puertos cercanos a la ruta.

Día 1

Llegamos al aeropuerto Aimé Cesaire situado en la isla de Martinica por la tarde: la mayoría de los vuelos de Europa aterrizan al atardecer. Cuando ya tenemos nuestras maletas, vamos al puerto “Le Marin” (“El Marinero” en francés) donde se encuentran las empresas de chárter.

Enseguida embarcamos y empezamos el check-in. Nos instalamos y hacemos la compra necesaria para la travesía en los supermercados del puerto. Una vez instalados, podemos tomar nuestro primer aperitivo disfrutando de la primera puesta de sol tropical. Este es un momento perfecto para hablar con el patrón, en caso de haberlo contratado, para explicarle la ruta que tenemos en mente. Siempre hay que escucharle ya que conoce bien la zona y podemos aprender consejos y recomendaciones.

puesta de sol caribe paisaje increible

Día 2

Empieza el viaje y después de un buen desayuno nos ponemos rumbo hacia Santa Lucía. Son aproximadamente 4 horas de navegación (31 millas náuticas) antes de llegar a la magnífica y célebre “Rodney Bay”. Nos damos el primer baño en las aguas cristalinas, comemos tranquilamente,  y seguimos por la costa de Santa Lucía. Llegamos a la segunda bahía conocida como “Marigot Bay”. Es momento de poner el ancla para pasar la noche. La sorpresa viene a la mañana siguiente cuando nos despertamos y contemplamos la belleza de los paisajes y las montañas que nos rodean.

Día 3

El tercer día vamos a Bequia (a pronunciar “Bekue”) después de navegar unas 8 horas bordeando la isla de Santa Lucía y de San Vicente (60 millas náuticas). En la ruta, hay muchas posibilidades de avistar peces voladores, delfines e incluso ballenas. ¡Estate atento!

Por la tarde llegamos a la primera isla de las granadinas. Es la isla de los antiguos pescadores de ballenas. Fondeamos en frente de la capital Port Elizabeth, en la “Admiralty Bay”. Nos acercamos a puerto para hacer los “clearance” (trámites aduaneros) y descubrir la calidez de la gente local. Hoy comeremos en un restaurante local para probar una de sus especialidades culinarias; el pescado asado.

Bequia

Bequia

Día 4

Izamos las velas de nuevo para ir a la isla “Mustique”, la “isla de los billonarios”  durante 2h de navegación (15 millas náuticas). Recibe este apodo porque muchos billonarios tienen una casa allí. Mustique es una isla privada desde que un escocés la compró en los años 60. Es un buen momento para tomarnos un cocktail viendo la casa del rockero Mick Jagger.

Día 5

Después de un buen desayuno en Mustique, navegamos con rumbo a Mayreau (20 millas náuticas – 2,5 horas). Fondeamos en la bahía de “Salt Whistle Bay” y nos maravillamos con la típica playa paradisíaca de arena blanca interminable con sus palmeras cocoteras. Algunos dicen que es la playa más bonita de las Granadinas, esperamos tu opinión. Comemos gambas frescas en la playa y subimos al pueblo a unos 15 minutos andando. Allí nos espera una increíble panorámica de nuestra próxima etapa: los Tobago Cays.

Día 6

Al amanecer ponemos rumbo a los Tobago Cays, las famosas islas que frecuentemente son la imagen representativa del Caribe. Llegamos en menos de una hora (2 millas náuticas). La laguna formada por la amplia barrera de coral está protegida permitiendo nadar con tortugas y mirar miles de peces exóticos. Si te gusta hacer snorkel, ¡este es tu momento!

Esta preciosa laguna rodea las cinco pequeñas islas del pequeño archipiélago de Tobago Cays y constituye uno de los paraísos para los amantes del mar. Es conocida como la laguna más bonita de todo el Caribe por eso no es de extrañar ver barcos a su alrededor.

Tobaco Cays

Tobaco Cays

Día 7

Por la mañana del séptimo día, vamos a la isla  “Petit Tabac” muy cerca de donde nos encontramos. Es una isla muy pequeña y menos conocida por el momento, pero merece la pena visitarla.  A modo de curiosidad, esta isla aparece en la película Piratas del Caribe, concretamente en la escena donde Jack Sparrow pasa una noche en una isla desierta con Elizabeth bebiendo Ron. Aprovechamos para descansar, bañarnos, mirar la multitud de peces y corales a nuestro  alrededor.

Día 8

Hoy nos dirigimos rumbo hacia el sur. Durante la travesía paramos en “Morpion”, un banco de arena y comemos en una isla en frente de Union que se llama “Palm Bay” a una hora navegando (6 millas náuticas). Nos damos un chapuzón rápido y seguimos hacia Union (1,5 millas náuticas). En esta isla, considerada como la “capital” de las Granadinas, rellenamos los tanques de combustible y de agua y compramos comida. Nos acercamos al puerto de Clifton para pasar la noche en un chiringuito caribeño bailando y disfrutando de su música.

Día 9

Por la mañana nos preparamos para un día de navegación larga, de unas 6h dirección a San Vicente (40 millas). Bordeamos la isla de Canouan, paraje poco turístico y con unas vistas espectaculares. A pesar de su encanto, no nos paramos en esta isla ya que tenemos que volver a Martinica y tenemos el tiempo justo. Llegamos durante la tarde a Cumberland Bay y fondeamos “a la tahitiana” (amarrando la popa a un cocotero para evitar bornear). Los locales conocidos como “Boat Boy” están allí para ayudarnos durante esta maniobra y hacernos los trámites aduaneros de salida.
Antes de irnos, caminamos a una cascada situada a 5 minutos; esta cascada nos ofrece un gran chorro de agua que se pierde dentro de una exuberante vegetación.

Por la noche hacemos una navegación nocturna y llegamos a Martinica temprano por la mañana.

Isla Canouan

Isla Canouan

Día 10

Una vez en Martinica después de unas 9 horas de navegación nocturna (75 millas náuticas) rellenamos de nuevo los tanques del barco. Otra opción sería hacer la última navegación durante el día y entregar el barco al atardecer, sin embargo preferimos llegar temprano para aprovechar nuestro último día y visitar Martinica. Después de la limpieza del barco, procedemos al check-out y alquilamos un coche para visitar la isla francesa.

Con ojos llorosos, dejamos nuestro barco con un único deseo: poder volver el próximo año e igualar o mejorar la ruta, por ejemplo visitando las islas del norte de las Antillas Menores.